
El hijo de un empresario termina el colegio y no tiene ganas de estudiar nada. Como el padre es un tipo malas pulgas, lo amenaza:
” ¿Ah? ¿No quieres estudiar? Bueno, yo vagos no mantengo, así que vas a trabajar. ¿Estamos?”
El padre, que tiene algunos amigos políticos dada su larga trayectoria,trata de conseguirle un empleo y habla con un amigo:
“Alo, Carlos, habla Tito…….. ¿Te acuerdas de mi hijo? Bueno, terminó el colegio y no quiere estudiar por ahora. Si tú puedes, necesitaría un puesto como para que empiece a trabajar
mientras decide si va a seguir una carrera…
El asunto es que haga algo y no se las ande tirando todo el día, ¿me entiendes?”
A los tres días llama Carlos:
Tito, ya está. Asesor de la Comisión de Salud de la Cámara de Senadores. Unos $4.000.000 por mes. Está bien, ¿no?
“¡No, Carlos!. ¡Es una locura!. Recién empieza. Tiene que comenzar de abajo.”
A los dos días, de nuevo Carlos:
Tito, ya lo tengo. Le conseguí un cargo de Secretario Privado de un Diputado.
El sueldo es más modesto, de $2.000.000.
“¡No, Carlos. ¡Recién terminó el colegio!. No quiero que la vida se le haga tan fácil de entrada. Quiero que sienta la necesidad de estudiar, ¿me entiendes?”
Al otro día:
Tito, ahora sí, Ayudante del Encargado del Archivo, con algo de computación ya está, claro que el sueldo se va muy abajo. Sería $1.000.000, nada más. ¿Con qué va a pagar sus gastos personales?
“Pero Carlos, ¡por favor!, consígueme algo más modesto. Recién empieza, algo de $300 mil.”
Bueno, sí… se puede ver… pero no sería para él, Tito.
“¿Por qué?”
Esos cargos son por concurso… necesita currículum, título universitario, entrevistas… ¿Me entiendes?
gracias coke