La eternamente prometida

novia_vieja

Hoy procastinando encontré este cuento que me encantó,

“Raquel era una chica muy atractiva, pero en vez de corazón tenía un puñal.

Sus padres querían casarla, y lo cierto es que nunca le faltaron pretendientes.

A ella le encantaba soñar con un hombre apuesto, que cumpliera todos sus deseos, pero aquellos que llamaban a la puerta de su casa siempre le resultaban decepcionantes. Que si muy bajitos, que si muy feos, que si demasiado pobres, que si demasiado ricos.

Raquel era cruel. Raquel, en realidad, no quería casarse. Durante años se burló de aquellos hombres que entraban a su habitación para darle regalos, y a los que ella rechazaba sin compasión.

Pasaron los años, hasta que los sonidos de los puños contra la puerta de madera de su casa dejaron de ser tan habituales.

Raquel miraba por la ventana confiada en que algún día aparecería alguien digno de su corazón.

Pero es que ya sabéis que Raquel no tenía corazón, tenía un puñal, y cuando una mañana soleada de primavera se miró al espejo para probarse su delicado vestido de novia, se dio cuenta de que ya era muy vieja.

De que a su alrededor no quedaba nadie.

De que siempre estaría sola.”

Me recuerda a algunas personas eternamente esperando al principe de su imaginación superficial, creyéndose las muy, muy y siendo nada finalmente.